Guías para coleccionistas
Cómo quitar polvo de lijado antes de imprimar una maqueta

Después de lijar, la pieza puede parecer limpia y aun así estar cubierta por una película de polvo muy fino. Si imprimas encima, esas partículas quedan atrapadas y convierten una superficie lisa en una textura que tendrás que volver a corregir.
Empieza eliminando el polvo suelto
Un pincel limpio y suave o aire controlado puede retirar partículas de paneles, rejillas y rincones. Evita soplar con la boca: además de mover el polvo, puedes depositar humedad.
Revisa líneas y huecos
El polvo de lijado se acumula en líneas de panel, letras y uniones. Utiliza una herramienta suave que no raye para sacarlo antes de lavar o limpiar la superficie.
Desengrasa con un método compatible
Las huellas de los dedos aparecen durante el lijado y el ajuste. Usa el método de limpieza recomendado para el plástico y el sistema de pintura que vas a aplicar. Algunos solventes atacan el estireno o dejan residuos.
Deja secar de verdad
El agua escondida en un hueco puede salir justo cuando aplicas imprimación. Después de limpiar, deja tiempo suficiente para que las cavidades y uniones estén completamente secas.
No vuelvas a tocar la superficie con los dedos
Una vez limpia, sujeta la pieza por un soporte, una zona que quedará oculta o con guantes apropiados. De lo contrario vuelves a añadir grasa justo antes de pintar.
Inspecciona bajo luz fuerte
La luz rasante muestra fibras, motas y rayones. Si ves una partícula, retírala antes de abrir la pintura.
La primera capa de imprimación debe ser ligera
Una capa fina revela defectos sin enterrar detalle. Si aparece polvo atrapado, deja curar y corrige la zona antes de continuar.
Encuentra proyectos en las colecciones de AMT, MPC y Revell.
En resumen
Una buena imprimación empieza antes de pulverizar: elimina el polvo suelto, limpia grasa, deja secar y evita volver a contaminar la superficie. La pintura sólo puede ser tan lisa como la base que recibe.


